Archivo | noviembre, 2011

Frase de la semana

16 Nov

Míralo qué poyita!

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Trailers de campofrío

7 Nov

Llevábamos tánto tiempo sin ir a ver al príncipe que ya se nos había olvidado lo muy de moda que están los chándals y los colores fosfi. Fuimos este finde a Príncipe pío al cine. Normalmente vamos a ver las pelis en versión original por hacernos los interesantes delante y detrás de los abogados, pero esta vez decidimos volver a nadar entre palomitas y escuchar gritos ahogados en el fondo de la sala. En los cines de P.Pío cuanta la leyenda negra que nunca salen los mismos que entran, a veces sale una persona de más (sobretodo en las sesiones nocturnas), y otras una de menos (sobretodo en las pelis de Morgan Freeman).

Nos dio por ir a ver un poco de cine misógino y transgresor, así que nos lanzamos a por Tintín. Un periodista homosexual y racista (eso dicen los medios… la verdad es que solamente sale una “mujer” en la peli… y ese flequillo de Tintín nos recuerda a la gomina de Algo pasa con Mary) que va acompañado de un alcohólico y un perrete. Volvimos a sentirnos como niños, unos adolescentes gordos priorizando el 3D por encima del sexo.

tintin

Tintín y su olfato periodístico: "Aún me huele el dedito"

Por poco nos quedamos sin entrada, Servicaixa nos quería hacer la púa. Cuando iban impresas dos de las cuatro entradas que habíamos comprado la máquina se corrió y decidió quedarse frita. Nos dejó completamente a medias la muy pécora, parecía casi humana con ese comportamiento de “one night stand”. Por suerte, el encargado de barrer las palomitas del suelo nos ayudó, llamó al director de Cinesa y nos trajeron las entradas restantes en limusina desde Torre España.

Ah, y un detalle curioso. En la pizzería nos sentamos al lado de una mesita de japonesas. Muy inocentes ellas creyeron que el vinagre era salsa de soja y le dieron un buen baño de vinagre a la pizza. Lo más duro es que ni se inmutaron al probarlo (no querrían hacer el ridículo), y se la comieron sin más, sin comentarios. A saber a qué las tienen acostumbradas por ahí, vinagre de Fukushima, de lo que se come se cría.

Do a barrel roll

6 Nov


Bienvenidos de nuevo al blog. Carlos es el amo, nivel de samba avanzado, hace un movimiento de caderas y se le caen las bragas a las tías. De hecho es muy divertido verle algunos días en la puerta de los colegios meneando su pelvis de una lado hacia otro y ver cómo se le caen las bragas a todas las niñas al salir, y sus padres delante, muy elegantes esperando a sus prepúberes. A alguna le asoma la piruleta baby.

Y ahora que ya nadie me apunta con un arma puedo decir que lo anterior es totalmente falso (de hecho podría borrarlo). Este post no va de eso, voy a hablaros sobre las órbitas de tranferencia de Hohmann y porqué llevar leche en polvo a marte, van a ser 12 post de unas cinco mil palabras cada uno, sin imágenes.

Es broma, el post trata sobre Carlos, tal y como dije al principio. En este piso somos muy dados a las drogas. Drogas duras. Es fácil ver varias rayas de coca puestas en la mesa del comedor simplemete porque alguien se metió sus 27 rayitas y se le olvidaron las últimas, pasa con frecuencia. Carlos juega más duro todavía, toma coca-cola, una lata entera por la noche. Se bebe la última gota ya en la cama y deja en la mesita su libro de Éragon. Mete la mano en la bolsa de Doraemon y espera sacar la Sega Saturn. La lleva clara. Al final es imposible dormir.

Ahora los puristas vais a intentar adivinar quién de los cinco del piso ha escrito este post. Suete con ello.

F. J.